Roberto Díaz-Rincón: “Nuestro negocio internacional era solo el 15% en 2010, hoy es el 80%”

Invertaresa es un ejemplo de éxito en los procesos de internacionalización desde Galicia. El grupo está presente en los cinco continentes y cuenta con siete plantas de producción, tres en España, una en Marruecos, dos en China y una en Sudáfrica, con 250.000 m2 y más de 600 empleados. Con el talento y la innovación como bandera, es referencia en la industria eléctrica, con empresas como Isowat, uno de los tres mayores integradores españoles del sector, o Made, uno de los líderes mundiales en fabricación de elementos estructurales termosolares. Abordamos con su presidente, Roberto Díaz-Rincón, las claves de su multilocalización.


Ahora que se empieza a hablar de recuperación, ¿cómo valora Invertaresa la situación económica? ¿Se han disipado los fantasmas o todavía hay riesgos de recaída?
Creemos que la situación es sensiblemente mejor que años anteriores aunque hay que ser prudentes. De todas formas, pienso que de todo esto hay que sacar algo positivo y es que las empresas españolas nos hemos visto obligadas a mirar al exterior y hacer un ejercicio interno para mejorar nuestra competitividad.

¿Cómo valora la situación dentro del sector eléctrico?

Nuestro grupo, como suministrador principalmente del sector eléctrico, comenzó a notar los efectos de la crisis en 2010, cuando se percibe claramente la falta de inversiones en el sector eléctrico español. En nuestro caso, las ventas dependen de la renovación de la red, nuevas inversiones recurrentes (nuevo polígonos, planes urbanísticos, etcétera) y nuevas energías alternativas. Desde 2010, en el sector de la energía nos está pasando lo que sucedió con el sector de la construcción, no se construyen nuevas instalaciones al igual que viviendas. La renovación de la red, que es un mercado pequeño, que equivale a lo que puede representar la rehabilitación de viviendas en el sector de la construcción.

¿Y cómo actuó Invertaresa?

Ante esta situación cambiamos nuestra estrategia y apostamos fuertemente por las renovables, por especializarnos y concentrarnos en nuevas actividades y mercados. Así, hemos fabricado la mayoría de las estructuras metálicas de plantas termosolares de España para los primeros tecnólogos mundiales como Sener, Cobra, TSK, Acciona, Gamesa, Elecnor, Aqwa o Técnicas Reunidas para los que continuamos trabajando actualmente pero, ahora, a nivel mundial.

¿Cree que la apuesta por las renovables sigue viva?
En cuanto al futuro de la energía renovable, España se convirtió en pocos años en líder mundial de esta energía hasta que, con la llegada de la crisis financiera y del cambio legislativo se produjo la parada de las inversiones en centrales termosolares. Si esto anterior es negativo hay un aspecto positivo en ello y es que algunas empresas españolas conseguimos una gran experiencia en la fabricación de plantas termosolares, lo que ahora representa una ventaja competitiva en el exterior, confirmando que las empresas españolas no solamente siguen vivas sino que siguen siendo líderes mundiales en el sector de energías renovables.

Desde que estalló la crisis, en España y Galicia se insiste mucho en la importancia de la internacionalización. ¿Cómo ha trabajado en ese terreno su grupo?

En 2010 vimos claramente que teníamos dos estrategias posibles para defender el futuro: de contención o de expansión. Optamos por la segunda vía y la realidad nos dice, a día de hoy, que si nos hubiéramos decidido por la estrategia de contención y debido a la bajada tremenda del mercado nacional, nos encontraríamos en una situación que no nos permitiría acometer nuestros compromisos financieros.

¿Cúal fue su estrategia?
Adoptamos un nuevo modelo, la multilocalización, que implica una presencia comercial, industrial y logística en los mercados objetivo. Con ella, Invertaresa puede permitirse estar en los mercados emergentes, a costes locales y compitiendo en igualdad. Este paso de empresa industrial especializada en el mercado español a una empresa industrial internacionalizada, capaz de colocar sus productos globalmente, nos exige una transformación total de la mentalidad del equipo y nuestra apuesta decidida por el talento y la innovación.

Su último proyecto en Marruecos ¿Cómo marcha?
Muy bien. El proyecto de Marruecos se enmarca en esa línea. Forma parte de esta estrategia que anteriormente comentamos, de nuevos mercados. En Marruecos están en marcha proyectos termosolares de gran envergadura en los que Invertaresa, junto con el primer grupo industrial marroquí Delta Holding, nuestro socio local, hemos sido pioneros en la fabricación y suministros destinados a estas nuevas instalaciones termosolares.

¿Están ya implantados en otros lugares que estaban en su agenda como Sudáfrica?
Sí. Este año inauguramos tanto la planta de producción de Marruecos como la de Sudáfrica y en cuestión de semanas comenzará la producción en la nueva fábrica de equipos eléctricos en Colombia. Además de las nuevas plantas, también continuamos expandiendo nuestra red de oficinas comerciales, teniendo actualmente representación en Portugal, Estados Unidos, Brasil, Angola, Chile, Argentina, Panamá, Guatemala, Uruguay o Costa Rica, entre otros países.

Tras toda esta expansión, ¿qué porcentaje del negocio del grupo aporta el mercado exterior?
En 2014, el 80% de la cifra de negocio es internacional. En 2010, era sólo del 15%. Esto da idea del esfuerzo de internacionalización que hemos hecho en Invertaresa en los últimos años.
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